En Colmenarejo, con el embalse y el campo tan a mano, las comidas al aire libre se cuentan por decenas en cuanto calienta el año. Para esas parrilladas, el carbón de encina es la elección segura: prende a buena temperatura, aguanta la brasa sin decaer y no suelta apenas humo, así que la comida sabe a asado y no a humareda.
Como estás al lado del almacén, te lo dejamos enseguida y, si lo pides, con pastillas de encendido incluidas. Repartimos de lunes a sábado y el mínimo, por ser zona colindante, es de 1.000 kg. Una llamada y lo tienes listo.