Majadahonda es una ciudad residencial donde conviven chalets con jardín y pisos con chimenea, y la leña de encina encaja en todos ellos: prende fácil, da un calor agradable y, por su densidad, cunde mucho por carga, así que disfrutas del fuego sin reponer a cada rato. La nuestra va cortada el año anterior y bien seca.
Bajamos a Majadahonda desde Galapagar y repartimos por toda la ciudad, dejándote la leña donde mejor te venga, también en urbanizaciones. Cuéntanos tu vivienda y tu consumo y te orientamos con la cantidad. Trabajamos de lunes a sábado; al llamar te decimos el mínimo de reparto de tu zona. Pídenos presupuesto sin compromiso.